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sábado, 22 de septiembre de 2012

Twitter es extraño

Hace poco hice mi cuenta en Twitter. Me tardé mucho en dar ese paso: Mi hermana tiene toda la culpa. 



¿Microblogging? Qué locura. No sabía en qué me ayudaría y por ese tiempo no tenía idea de la gran utilidad que podía sacarle. Me parecía algo que no iba conmigo, algo totalmente innecesario. Pero esas razones aún no figuran como la principal de mi total repulsión. Lo que en verdad me asqueaba de facebook Twitter son y serán las personas en ellos.

Normalmente yo amo a las personas. Así soy. Pero... (gran pausa dramática) pero hay algunas que se dan a odiar tan fácil. Me explicaré.

Mi papá se compró un ipad hace tiempo. Mi hermana lo usaba para hacer la tareas porque su Minilaptop se había estropeado.

Yo rara vez quería usarlo; con mi computadora de escritorio no me hacía falta. Pero una vez se me ocurrió agarrarlo y constantemente me vi interrumpido por los mensajes de Twitter que aparecen en medio de la pantalla.

Me llegó a fastidiar y decidí entrar en la aplicación para desactivar los mensajes o para cerrar sesión. Aquí es cuando pequé de curioso: me fijé en las personas que seguía mi hermana y quiénes la seguían a ella. Tenía cientos de seguidores y ella misma seguía a cientos de personas. Se me hizo muy interesante saber quién se podría interesar en lo que mi hermana pudiera tuitear. Me llevé una gran sorpresa.

Si antes no era asiduo a Twitter, ahora lo detestaba. En su bandeja de inicio (donde llegan los tweets de la gente que uno sigue) aparecían tantos mensajes de tantas personas que era fácil perderse muchos al actualizar, pues constantemente había tuits nuevos.

Había uno en particular que parecía darle duro a la red porque de entre la montaña de mensajes logré distinguir varios de él. Casi todos decían lo mismo "Follow X person, he follows back", "Want followers? follow X, she follows back everytime". Su foto de perfil era (supongo) él mismo mirando hacia la cámara con los ojos entrecerrados; lo que yo logro entender por S.W.A.G (aborrezco esas terminologías, pero de tanto oírlo y ver ejemplos comprendo el concepto y sé reconocerlo) él lo tenía; una actitud totalmente despreocupada e intentando ser galán, todo eso bajo un filtro barato de Instagram: Una mezcla bien revuelta para ganarse mi desprecio.

Asco, swag, cosas de pobres,
"This image gave me cancer"

Básicamente sus mensajes se trataban de publicidad para otras personas. Era acerca de tener seguidores sin reconocimiento. ¿Porqué seguir a un total desconocido? Se resumía a personas siguiendo a otras sin razón sólo para hacerse más populares de forma vacía y sin mérito alguno.

Yo entiendo que algún artista te guste y lo sigues en Twitter para saber más acerca de él, qué proyectos nuevos tiene, qué novedades de su día a día comparte. Con Twitter te sientes cerca de las personas que admiras. Pero lo de aquellos mensajes era una aberración para mí. Peor: Mi hermana quien tiene cientos de seguidores seguro recurrió a esta práctica despreciable.

Supongo que se trata de llenar algún vacío. Yo quiero ser seguido por personas que me aprecien —o al menos me conozcan de alguna forma—. Si me siguieran personas que nunca han oído hablar de mi, no tendría ningún propósito y no vería lo gratificante. Tener 100 seguidores solo es un número; si el número crece, tu ego también y puedes llegar incluso a sentirte importante.  Supongo que ahora ya no siento lástima o aberración por esas personas, las entiendo.
6 de los que me siguen lo hicieron sin conocerme en absoluto

Sigo a 31 personas hasta ahora. Uno es un primo y otro un amigo (no sigo a mi hermana, ella me lo tiene prohibido).

Tengo 9 seguidores, de los cuales uno es RayWilliam Johnson, mi primo y mi amigo me dieron follow back. Eso me deja con 6 seguidores auténticos y desconocidos. Me siguieron sin tener un solo tuit a mi favor. Tenía 11 seguidores pero 2 me abandonaron y sospecho que se debe a que yo no les hice follow-back.

Un día me animaré a escribir mis propios tuits y tal vez agarre más seguidores y tal vez me deprima cuando vea que se van sin avisar (es normal), pero por ninguna razón, JAMÁS pondré algo en plan “Sígueme chaval, que yo te seguiré de vuelta”.