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miércoles, 20 de abril de 2016

La Justicia del Desierto. Indie* Reseña de Cómic #2


Escritor y dibujante: Francisco Samuel Hernández Purata.

Portada coloreada por su servidor, Reyedit.

Imágenes en alta resolución de la entrada (sin compresión).

Este es el cómic de un amigo. Igual no pasaré nada por alto.



Como el archivo en PDF que me envió Sam no incluía una portada, y siempre pongo una en mis entradas, decidí colorear el único panel a tamaño completo de entre las cincuenta páginas que forman el cómic.

Entonces, no tenemos página de título. Sólo sé que la obra se llama “La Justicia del Desierto” porque el archivo en PDF está nombrado así.

La presentación debería ser importante.

Vistazo rápido:

—Cómic en blanco y negro, con influencia manga.
—Diálogo en letras minúsculas. Múltiples errores de ortografía.
—50 páginas en total.

***

El cómic abre con una onomatopeya, Rmmmmmmmmm. ¿De qué podrá ser? La primera imagen nos muestra un recinto con baldosas cuadradas y una pequeña escalinata hacia un trono donde una persona de rasgos finos (tal vez mujer) mira con desprecio a un hombre arrodillado.

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Hay otro individuo con un trapo en la cabeza (como los trapos que usan los revoltosos en Django), tecleando y tecleando en su máquina de escribir, como esas mujeres en las cortes que documentan un juicio.

En la primera hoja se nos deja claro que la historia no se desenvuelve en un tiempo específico. Parece un reinado antiguo, con la ropa del hombre arrodillado y del monarca bastante estilizada, pero la máquina de escribir nos colocaría más a futuro.

Entonces podemos decir que no hay tiempo definido.

El hombre del trapo le entrega a un hombre recatado llamado Antoine el papel que acaba de escribir en la máquina.

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Encuentro extraño el cuadro donde hace la entrega del papel. No vemos la escalinata. No vemos nada conocido. De hecho, no entiendo por qué detrás de Antoine está un pasillo... Tal pasillo no aparece en la vista aérea del recinto.

Antoine lee el escrito. Complacido le dice al hombre arrodillado que ha logrado mejorar su rendimiento.

"Muchas muchas gracias....!!! Larga vida a la reina!!!"

Si se alegra tanto, debemos suponer que la reina, o sea, la persona con rasgos finos en el trono, es estricta o peor.

La reina hace un gesto y Antoine hace pasar al siguiente sujeto.

Pero ahora se trata de “externar deseos”. De pedirle algo a la reina. El sujeto anterior, sin saberlo nosotros con exactitud, hizo una prueba y se le perdonó la vida, o algo así.

Pero esta vez, Antoine grita “Identifíquese y externe su deseo” como Yzma en Las Locuras del Emperador.

El sujeto se presenta. Se llama Fasha (¿Pacha?) Trav y es piloto. "Deseo externar una situación terrible que sucedió hace cinco días".

Este también se arrodilla y dramático se toca el corazón con un puño cerrado.

"Yo y mi compañero fuimos atacados por un misterioso sujeto en el valle de moka".

Misterioso sujeto. Nadie habla así en la vida real. "Misterioso sujeto".

"El sujeto alegó haber destruido la unidad de guerra de mi compañero, y también destruyó la mía".

Sam decidió que poner acentos en las palabras en pasado era innecesario, pero en mi blog respetamos la ortografía. La ortografía o la muerte.

Bueno. Fasha dice que alguien vino a él, le presumió que destruyó la unidad de guerra de su amigo y luego destruyó la suya.

(Unidad de guerra. ¿Será acaso un traje? ¿Un meca? “Unidad de guerra” suena genérico).

Antoine se sorprende. La reina por fin dice algo.

"Déjame ver si entendí", dice ella, como si las dos frases de Fasha fueran muy complicadas. "Perdieron dos unidades y asumo que como vienes solo tu compañero no está vivo, ¿es correcto lo que digo?"

La reina se levanta emperrada y dice "No entiendo cómo tienes el valor de venir hasta aquí...".

Fasha, arrodillado y sumiso, le dice a la reina que su compañero se fue antes de que el “misterioso” apareciera. Piensa que como no tiene transporte debe seguir en el valle de Moka y le pide a la reina que organice una búsqueda.

La reina pide verlo a los ojos. Con su mano izquierda sobrevolando el rostro de Fasha le asesta un golpe mortal. Antoine ni si quiera se mueve. Acepta sumiso el asesinato que mancha de sangre las baldosas cuadradas.

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Ya han perdido cinco unidades de guerra de la misma manera. La reina no se anda con juegos. Le pide a Antoine que se encargue de encontrar al responsable.

La escena acaba y ya jamás sabremos el motivo de la onomatopeya Rmmmmmmmmm.

***

La siguiente escena cambia de atmósfera. Estamos en un lugar abierto con llanuras a la distancia. Un individuo en shorts explora la arena con un detector de metales.

Aunque la máquina suena PI PI PI PI PI PI, el sujeto dice que no ha encontrado nada.

Si no son Pips de "Eureka, encontré algo", deberían ser Pips más pequeños. Aparecen grandes alrededor del joven como si avisaran buenas nuevas.

El sujeto habla solo. Le gusta decir lo que piensa en voz alta.

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Hay un panel donde mira por un catalejo demasiado corto para ser funcional. Observa un par de piernas tras una gran roca. Se dirige a investigar.

Preparado para cualquier cosa, saca una pistola muy mal dibujada y con sudor en el rostro hace acto de presencia ante el desconocido. "¡Quédate donde estás! ¡No te muevas o disparo!"

Detrás de la roca hay un moribundo con mucho copete que pide agua. Abre los ojos con furia y lanza un puñetazo al sujeto de los shorts. Le da en el estómago.

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Aunque el dibujo nos hace creer que lo más probable es que le haya reventado todos los órganos internos con su súper puñetazo, el de los shorts no se inmuta.

"No dispares (¿? El moribundo no tiene pistolas), no quise molestarte, ¡déjame ir! ¡Por favor!”

Ya de pie, el moribundo vuelve a pedir agua y nada más.
Entonces cae al suelo, exhausto.

El de los shorts, buen samaritano, ofreciendo la otra mejilla, le ofrece agua al moribundo mientras este yace en el piso medio muerto.

***

En la siguiente página, cambiamos de ambiente otra vez. Un flashback.

El moribundo está limpio y tranquilo en pose de meditación, con las piernas cruzadas y con un mudra en las manos.

El moribundo es regañado por un maestro mono.

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El mono habla de la justicia como si fuera un objeto tangible.

"Ahora levántate, toma mi justicia..."

"Te di mi justicia pero parece que no has entendido que tienes que estar a la altura de ella".

El maestro mono le pide al moribundo que haga que el mundo lo respete, y entonces se acaba el flashback.

***

El moribundo se despierta sobre un tapete. Tiene los ojos tapados por un trapo. Descubre que tiene la muñeca izquierda con un grillete unido a la pared.

El sujeto de los shorts, ahora vestido como una persona de nuestra realidad en una tarde tranquila, lee un libro y escucha música desde sus audífonos. Saluda al moribundo ya despierto y le explica que no puede liberarlo porque no confía en él.

Lo primero que dijo el moribundo luego de despertar fue: "¿Qué hiciste con la justicia? Tú no mereces cargarla".

¿La Justicia es algo tangible?

Por como se expresa y se mueve el de los audífonos, podemos suponer que es marica.

"La Justicia" debe ser un verdadero tesoro. El moribundo no hace amenazas para recuperarla. Para convencer al de los audífonos le dice "¿Qué pensaría mi maestro si supiera que la perdí tan fácil", como un niño pequeño.

El de los audífonos coloca a “La Justicia” en la orilla de una cama. Parece un baguette enorme. La ha dejado a una distancia inalcanzable para el moribundo.

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Como puedes ver, es un baguette.

"Espero no seas un fugitivo de la reina, no quisiera tener que cobrar una recompensa por tu cabeza. Pareces un tipo agradable”.

Y si es tan agradable, ¿por qué no lo suelta? En primer lugar, ¿para qué lo trajo a casa? Porque se supone que es secreto. Y prohibido.

El los audífonos sube unas escaleras y se marcha. La habitación que vimos está bajo tierra, en un escondite camuflado por un barril sobre una trampilla.

Es cuando se despide de su padre (que está pasando el rato en la habitación de una casa fuera de la trampilla) que descubro que nuestro posible protagonista no es un marica. Es una mujer.

Ella se despide y su padre responde "Está bien, cariño, recuerda que me preocupa que te vayas SOLA al desierto". CA-RA-JO. Ahora casi todo tiene sentido.

Pero claro. Esa muchacha adolescente vive en un pueblo horrible y controlado por una monarquía cruel. Los hombres de su edad deben ser escasos y seguro trajo al moribundo para propósitos reproductivos. Si no, no tiene ningún sentido. El moribundo no tiene poco de haber llegado. Se supone que ya lo alimentó varias veces, y aunque ya se despertó, lo mantiene atado. De hecho, se va a dar un paseo tranquilo como si no tuviera a un secuestrado en su guarida, como si fuera un día normal en su vida.

La chica no tiene ningún propósito para el moribundo.

***

En la siguiente escena, dos hombres juegan a las cartas al aire libre.

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El de lentes de sol comenta que un pueblo al que ya han ido tres veces debe guardar un misterio.

"Pienso que esa gente está ocultando algo, digo, es un sitio acogedor pero no vi a ninguna mujer, ni cosas de gran valor".

Y sólo por hacer la maldad del día, el sujeto quiere ir a checar de nuevo.
El compañero se niega por falta de recursos y tiempo.

El de lentes de sol le asegura que será premiado por descubrir las mentiras del pueblo y se sube a un vehículo robot (¿Unidad de Guerra?, en esta reseña le llamaré meca-tanque). Se marcha hablando del futuro, diciéndole a su compañero que cuando lo asciendan lo esclavizará.

El meca-tanque se desliza por la arena como si fuera una gran pista de hielo. Un vigilante del pueblo lo capta con su telescopio y corre alarmado.

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Sobra la burbuja de pensamiento del vigilante porque es obvio lo que está por hacer. La burbuja dice: “Debo alertar a las personas del pueblo!!!".

La expresión en su rostro de horror-fastidio ya nos dice que hay un peligro. Es un vigilante, eso es lo que hace, alertar al pueblo.

(Incongruencia de estilo. Noto que aún en burbujas idénticas, el tamaño de letra varía).

El vigía va con el alcalde y este responde con un diálogo de exposición que no diría nunca porque todos en el pueblo ya deben saberlo:

"Pagamos el tributo hace no más de tres días, el arreglo es de cada dos semanas". No es un diálogo para el vigía sino para nosotros los lectores.

El alcalde dice:

"Sólo asegúrate que se escondan todas las mujeres y los niños".

Podemos suponer que las mujeres y los niños suelen ser violadas por el ejército.

El alcalde ordena preparar otro tributo, por si acaso.

Al alcalde le encanta decir lo obvio: "Ahora que todo está en orden solo tenemos que esperar a que llegue..."

Y después dice "Déjenme hablar a mí, me entiendo muy bien con esos tipos que manda la reina".

¿Cómo? ¿No suele ser el alcalde el que se encarga de esas cosas? Le pide al vigilante y a otro colado que lo dejen hablar a él, como si fuera inusual.

Unas burbujas de diálogo exclaman por “Misha”, preguntando dónde está. Me aventuraré a suponer que Misha es la joven que creí que era un hombre marica.

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"Eso no me gustó", dice el alcalde, reaccionando a los gritos de búsqueda.

¿Eso no me gustó? Se supone que está pasando algo terrible. Misha podría ser violada y asesinada. Pero el alcalde apenas reacciona y dice "Eso no me gustó".

El padre de Misha, un hombre calvo, es recibido por el alcalde más inepto del planeta. "¿Qué sucede, Chuck? Luces tenso".

Conoce al padre de Misha, lo llama por su nombre, “Chuck”. Escuchó que gritaba “Misha”, preguntando dónde está. ¿Y todavía le pregunta qué sucede?

Luces tenso. Tu hija tal vez la viole un militar, pero ¿qué sucede, Chuck?

El tal Chuck le explica sus preocupaciones. Sobre lo de Misha y que salió hace horas al desierto.

El último panel de esa página es Misha, con el rostro en close up gritando "¡Papá! ¡Corre!”

El soldado con lentes de sol la ha capturado.

"Trataron de burlarse de nosotros, pero ya se descubrió su engaño".

El de lentes de sol le apunta a la cabeza a Misha. ¿A qué hora se bajó de su meca-tanque? Y en todo caso, ¿para qué se bajó de su meca-tanque? Está por hacer una confrontación. Seguro su meca-tanque podía sujetar a Misha mejor que él y sin el inconveniente de ser destruido en el proceso.

La hija de Chuck está a punto de que le separen el cerebro de la cabeza y lo único que dice es "Más te vale que la dejes ir, pedazo de basura..."

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Eso encabrona al de lentes.

Chuck se pone al pedo. Saca una navaja y corre a enfrentarlo.

Entonces, un disparo.

Aunque lo tiene a 30 centímetros, la bala no le da en la cara a Chuck, sino en su hombro.

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"Los mataré a todos, tengo una bala para cada uno de ustedes, ratas asquerosas", dice el de lentes. A lo que una burbuja de diálogo desconocida responde "¿Tienes una para mí también?

Cheesy dialogue.

El de lentes recibe el golpe de una taza de café en la mera nariz.

"¿Llegué tarde a la junta"?

Cheeeeeesy dialogue.
El moribundo, con el baguette gigante sobre los hombros, descansa a la sombra de una pared hecha de maderos.  

Misha dice, "Papá, tenemos que sacarte de aquí", lo cual resulta extraño porque están al aire libre. Tal vez se refiera a sacarlo de esa situación.

El diálogo de Misha gritando al moribundo no tiene origen en Micha. No proviene de nadie, pero sabemos que es de Misha.

Para hacer enojar al de lentes, el moribundo, luego de no explicar cómo se escapó, dice: "Ahora quisiera dialogar con el fino caballero de la nariz chueca".

Eso encabrona al militar de lentes. Le dispara pero cada bala es esquivada.

"Sí que tienes mala puntería".

Lo único que sale de la boca del moribundo son one-liners.

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Neo se queda pendejo.

El moribundo le ordena al militar que regrese con la reina para entregar un mensaje, "La mano de la justicia está sobre ti", y esas cosas.

El militar, no se entiende cómo, llega hasta su meca-tanque. Ataca al moribundo con él, pero este lo esquiva. El militar amenaza con matar a todos en el pueblo. El moribundo, con la enfermedad que te hace pensar textualmente las cosas obvias, dice: "Rayos, va a matar a la chica y a su padre". Saca el baguette de su pantalón y recuerda las frases de su maestro mono. "Haz que el mundo te respete".

"La Justicia" resultó ser una katana envuelta en trapos. Con un desenfunde parte a la mitad el proyectil que el meca-tanque le lanzó. Esa fue una maniobra de defensa. Al atacar, corta el brazo izquierdo del meca-tanque.

"Nunca antes había visto algo así", dice el militar, enfermo de lo mismo que todos en el reino. "Cortó la unidad como si fuera mantequilla".

Sí. Lo vimos.

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El moribundo vuelve a insistir con su mensaje para la reina, diciéndole al militar que vaya con ella en el mutilado meca-tanque para darle su mensaje. Pero el militar sabe que no saldría vivo de la situación y prefiere suicidarse. Se dispara en la cabeza.

El alcalde más inútil de todos agita un dedo acusador hacia el moribundo. "Nos condenaste a todos con tu arrogancia!!!"

¿Qué arrogancia? El militar igual hubiera venido a la ciudad y habría encontrado a Misha. La ciudad ya estaba condenada. No tiene ningún sentido llamarlo arrogante. En todo caso deberían estar furiosos con Misha, que por andar de pendeja la habrían encontrado con o sin El Moribundo.

Arrogante: Persona que muestra soberbia y trata con desprecio a los demás.

El moribundo es arrogante, sí. Pero no por arrogante logró que la ciudad se condenara.

Y luego los pueblerinos le dan segunda al alcalde.

"Nos arruinaste, estúpido!!"

"¿Qué haremos cuando se entere la reina de lo que pasó aquí hoy?"

El moribundo le arranca la camisa al alcalde. Con ella envuelve a "La Justicia".

Tal vez el hecho de que los pueblerinos piensen que la tienen de perder refleja la ignorancia de los pueblerinos de la vida real. Es comentario social, claro.

El Moribundo, que es un viajero y conoce el mundo, puede ver a través de lo evidente. Por eso dice:

"Les recomendaría quemar el cadáver y enterrar esa unidad de guerra..."

El moribundo les da la espalda a todos y se larga del lugar.

A unos metros de su retirada, Misha grita su nombre. Le dice que quiere acompañarlo. "Quiero luchar por la justicia como lo haces tú".

El moribundo le da poca importancia. Le ordena que se largue porque no haría ninguna diferencia.

Como premio de consolación, Misha le pregunta su nombre.

El hombre moribundo se llama Joe.

Joe vuelve a retirarse. Misha vuelve a gritarle, revelándole su propio nombre. Le pide que no se muera. Que lo quiere volver a ver. Y como cualquier mujer en contra del feminismo le promete que si vuelve le hará de comer.

Con la cara de Misha en close up, por primera vez en todo el cómic, al final de la página 49 aparece la burbuja de diálogo de un narrador omnisciente, cuya aparición más temprana habría salvado muchos diálogos de pensamiento inútiles.

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***

La última página es el suceso que cuenta Fasha a la reina al principio de la historia:

Joe, el exmoribundo, despierta a Fasha, el compañero del militar que se suicidó (con el que jugaba a las cartas).

Joe le dice que, después de destruirle la unidad de guerra, vaya con la reina y le mande su mensaje de... JUSTICIA.

Opinión General.




La obra tiene demasiadas faltas ortográficas para considerarse un trabajo profesional.

El dibujo por lo general está logrado, pero hay algunos simplemente terribles y por suerte apenas pueden contarse con los dedos de una mano.

El diálogo se arruina con la presentación del cómic, o sea, nada de ortografía, letras todas minúsculas, errores tipográficos y repetición de palabras, frases y pensamientos redundantes que no nos interesan porque ya está en el cómic de forma visual o porque simplemente son cosas obvias.

Las incongruencias son variadas y rompen la lógica de una manera indeseable.

***

1.- Joe le destruye el meca-tanque al militar de lentes y a Fasha, el que termina asesinado por la reina.

Como sabemos, el mensaje de Justicia de Joe no fue entregado.

Según Fasha, él y su compañero fueron atacados en el Valle de Moka. Los valles no tienen arena. Los valles son lugares fértiles y verdes. Hay polvaredas cuando Misha busca con su detector de metales. Incluso le dice a su padre “Oye papá, iré al desierto a ver si consigo encontrar algo con mi detector”
.
La reina dice que ya perdieron cinco unidades del mismo modo. O sea que Joe ha destruido esas cinco unidades. ¿Y nadie llevó el mensaje de Justicia a la reina? ¿Los otros cinco (o cuatro en caso de que ya incluyera al de lentes) también se suicidaron?

La reina le pide a Antoine que investigue al respecto, o sea que nadie ha venido con el mismo relato.

2.- Misha parece hombre. No una tomboy, sino un hombre joven. Las primeras dos imágenes de ella no dan un sólo indicio de que sea mujer, y si fuéramos de puerta en puerta haciendo una encuesta, aseguro que todos pensarían lo mismo.

No encuentro una razón sólida de por qué Misha se llevaría a un hombre desconocido a su guarida secreta anti-violación. Aún después de despertarse Joe, Misha se va como si nada a buscar más cosas con el detector, dejando a Joe cautivo.

3.- Noto forzado que el militar de lentes haya decido regresar al pueblo de Misha “nomás porque sí”. El de lentes dice que ya estuvo allí unas tres veces. No tiene razones para sospechar nada.

Luego, cuando llega al pueblo, atrapa a Misha fuera de cámara y sin sentido se baja del meca-tanque para la confrontación. ¿Por qué haría eso?

4.- El peor personaje del cómic es el alcalde. Es un hombre joven demasiado inocente para su propio bien. Le encanta decir lo obvio, carece de empatía y es un idiota. Culpa a Joe de la perdición de la ciudad y no tiene sentido. La verdadera culpable, y con justa razón, es Misha.
Misha es tanto la culpable como la salvadora. Si no hubiera atrapado a Joe, la habrían matado y la ciudad habría perecido sin duda.

Pero de todas formas, con o sin Joe en su guarida secreta, Misha habría salido a pendejear al desierto de Moka y la habrían atrapado y habrían descubierto las mentiras del pueblo. Joe no tiene la culpa de nada.

5.- Misha le dice a Joe “Espero que no seas un fugitivo de la reina, no quisiera tener que cobrar una recompensa por tu cabeza. Pareces un tipo agradable”.

Se supone que Misha y su pueblo son subyugados por la reina. Pagan tributos. Y la odian. Si Joe fuera un “fugitivo de la reina” (y lo es), tendría que alegrarse por ello.

Y peor aún, Micha, de broma (porque lo dice sonriendo) amenaza a Joe diciéndole que si fuera un fugitivo, cobraría la recompensa. Pero se supone que el pueblo de Misha oculta a las mujeres y los niños. ¿Cómo podría ir con la reina a entregar a Joe si se supone que ella no existe?

Misha es una terrible persona. Le han disparado a su padre y aun así prefiere irse con Joe, que apenas conoció. Aun después de ser tratada como suela de zapato. Más que buena samaritana parece tener serios problemas mentales.

***

La estructura de la historia es excelente. Las escenas sirven a su propósito y no existe relleno. La “Cinematografía” del cómic está bien lograda.

Los dibujos no son el problema, sino las inconsistencias en la historia, los diálogos poco trabajados y cursis y el desinterés total por la ortografía.